A veces el problema no es una pareja en particular, sino un patrón que se repite: elegir parejas parecidas, discusiones que terminan siempre igual, o conflictos familiares que pasan de una generación a la otra.
Algunas situaciones frecuentes
- Celos, control o miedo a la reacción del otro.
- Infidelidad, separaciones y reconciliaciones que se repiten.
- Dificultad para poner límites o para salir de un vínculo que hace daño.
- Tensiones familiares que afectan a los chicos.
Cómo trabajo
Trabajo para entender por qué se repite el patrón y qué lugar ocupás vos en él, con herramientas concretas para cambiarlo. Si hay violencia, la prioridad es tu seguridad: la Línea 137 atiende situaciones de violencia familiar, y ante una emergencia llamá al 911.
